La capacidad de la batería es uno de los primeros números que muchos consumidores revisan al
elegir un smartphone. Sin embargo, la cifra en mAh (miliamperios-hora), por sí sola, no refleja toda
la historia sobre la duración real de la batería de un dispositivo. Más allá de ese número, la
verdadera autonomía de un smartphone está en cómo gestiona la energía de acuerdo a patrones de
uso. El Galaxy S25 Ultra de Samsung demuestra que una batería potente, combinada con
optimización inteligente de hardware y software, puede ofrecer un rendimiento confiable durante todo
el día, incluso en los usos más exigentes.
¿Por qué los mAh no lo son todo?
La capacidad de la batería indica cuánta energía puede almacenar un smartphone, pero el consumo
diario depende de numerosos factores: la eficiencia del procesador, la gestión del sistema operativo,
la tasa de refresco de la pantalla, el uso de redes y aplicaciones, entre otros. En el caso del Galaxy
S25 Ultra, que incorpora una gran batería de iones de litio (Li-Ion) de última generación con 5 000
mAh, su optimización integral e inteligente entre hardware y software permite que tenga un uso
prolongado incluso durante jornadas intensas. De esta manera, el dispositivo permite a sus usuarios
reproducir videos, tomar fotografías, utilizar herramientas de productividad o disfrutar del mejor
contenido multimedia durante largos periodos de tiempo.

Tecnología detrás de una batería eficiente
Samsung integra sistemas de inteligencia artificial que ajustan dinámicamente el consumo de energía
según los hábitos reales de uso. Esta optimización abarca la gestión inteligente de la pantalla, el
aprovechamiento del procesador Snapdragon 8 Elite para Galaxy, diseñado para alta eficiencia
energética, y algoritmos que equilibran de forma continua la demanda de recursos con la autonomía
disponible. De este modo, el Galaxy S25 Ultra puede ofrecer un rendimiento superior al esperado
gracias a una administración de recursos optimizada por software.
De esta manera, la IA mejora la autonomía de la batería:

  1. Ajuste dinámico de rendimiento y perfiles de energía: El sistema selecciona
    automáticamente ajustes que priorizan la eficiencia cuando no se requiere máxima potencia,
    reduciendo el consumo innecesario sin afectar las tareas diarias.
  2. Gestión inteligente de la pantalla: La IA regula el brillo, la tasa de refresco y el
    comportamiento del panel según el contenido y el entorno. El uso de brillo automático, fondos
    estáticos y la desactivación de funciones como Always On Display cuando no son necesarias
    contribuye significativamente al ahorro energético.
  3. Control de aplicaciones y procesos en segundo plano: El sistema identifica apps con alto
    consumo y limita su actividad cuando no están en uso. En Ajustes > Cuidado de batería, es
    posible revisar el consumo por aplicación y restringir aquellas que no requieren ejecución
    continua.
  4. Funciones de carga inteligente y protección de la batería: El uso de cargadores
    compatibles junto con funciones como Protect Battery, que limita el nivel máximo de carga
    para reducir la degradación, ayuda a preservar la salud de la batería y mantener un
    rendimiento estable a largo plazo.
    Para jornadas prolongadas de uso del smartphone, la optimización inteligente de la batería es lo que
    realmente marca la diferencia en la experiencia diaria. El Galaxy S25 Ultra es un claro ejemplo de
    cómo el equilibrio entre capacidad física y software basado en inteligencia artificial puede traducirse
    en autonomía real para el usuario moderno.

Por Peru Show

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