¿Cómo crear el hábito de lectura en adolescentes?
Dos bookstagrammers peruanos revelan
estrategias para conectar con los jóvenes
Laly Arce y Aarón Asmat, bookstagrammers peruanos, comparten cinco claves
para acercar la lectura a adolescentes y jóvenes sin imponerla.
En medio de redes sociales, videojuegos y consumo digital constante, muchos padres y
docentes se preguntan cómo fomentar la lectura en adolescentes sin que se convierta en
una obligación. Para Laly Arce y Aarón Asmat, bookstagrammers peruanos dedicados a la
promoción de la literatura juvenil, el problema no es que los jóvenes no quieran leer, sino
que no siempre han encontrado la historia adecuada o el entorno que los motive a
hacerlo.
Ambos desarrollaron su hábito lector en la adolescencia. Laly Arce recuerda que su
conexión con los libros se fortaleció cuando descubrió las sagas literarias y,
especialmente, cuando leyó Crepúsculo, una historia que compartió con amigas del
colegio y que incluso se extendió a las salas de cine con cada estreno. Aarón Asmat, por
su parte, pensaba que no le gustaba leer porque no terminaba libros completos, hasta que
encontró en la leyenda del Rey Arturo y en los libros de Harry Potter el punto de partida
de un hábito que no se detuvo. “Fue a partir de ellos que mi gusto por la lectura no paró”,
afirma.
Desde su experiencia como creadores de contenido literario, ambos resumen en cinco
recomendaciones concretas las claves para desarrollar el hábito lector sin convertirlo en
una imposición.
- Buscar una historia que realmente despierte interés. Si no engancha, cambiarla
por otra, pero no abandonar la lectura en general. - Leer en comunidad. Amigos, familia, clubes de lectura o eventos literarios pueden
motivar a sostener el hábito hasta el final. - Consumir contenido sobre libros en redes sociales. Plataformas como YouTube,
Instagram o TikTok permiten descubrir nuevas historias desde códigos cercanos a
los jóvenes. - No sentir culpa por abandonar un libro que no atrapa. La lectura por placer no
debe convertirse en una tarea forzada. - Explorar distintos formatos. Cómics, mangas y novelas gráficas también cuentan
como lectura y pueden ser una puerta de entrada efectiva.
Ambos coinciden en que uno de los errores más frecuentes de los adultos es imponer
títulos o descalificar géneros como el romance o la fantasía por considerarlos poco
“serios”. “Cuando un joven conecta con un género que le apasiona, se engancha”,
sostiene Laly Arce. En plena era digital, agregan que la lectura sigue siendo una
herramienta vigente porque ofrece un espacio de pausa e introspección. “En un mundo
tan acelerado, sentarse con un libro nos da un espacio de calma que es vital para la salud
mental y el desarrollo del pensamiento crítico”, concluye Aarón Asmat. Para ellos, el
desafío no es obligar a leer, sino acompañar a los adolescentes hasta que encuentren la
historia que los motive a quedarse.
