Killapa Wawan, la nueva película peruana dirigida por César Galindo, presentó su tráiler oficial y confirmó su estreno en salas comerciales para este 29 de enero, convirtiéndose en uno de los lanzamientos más esperados del cine nacional. El filme no solo marca el regreso del director tras el éxito de Willaq Pirqa, sino también el retorno de Magaly Solier a la pantalla grande, en una obra profundamente conectada con la cosmovisión andina.
Esta ambiciosa propuesta cinematográfica se adentra en el universo místico de los danzantes de tijera, explorando la espiritualidad, la herencia y el imaginario andino a través de un lenguaje visual contemporáneo que dialoga con el realismo mágico. Hablada íntegramente en quechua, Killapa Wawan reafirma el compromiso de Galindo con la reivindicación de las lenguas originarias y las historias contadas desde la propia cultura.
El elenco está conformado por Carolina Luján, Magaly Solier, Andrés Lares y Reynaldo Arenas, quienes dan vida a personajes que encarnan la fuerza de la cultura viva del Ande. La participación de Solier representa un acontecimiento especial para el cine peruano, no solo por su regreso a la actuación cinematográfica, sino por hacerlo en una historia arraigada en sus propias raíces.
La película se desarrolla en Huanta, Ayacucho, tierra natal de Magaly Solier, que se convierte en un personaje más del relato. Bajo la presencia simbólica del imponente Apu Razuhuillca, lo real y lo espiritual conviven en un territorio donde los personajes transitan entre lo visible y lo invisible, guiados por fuerzas ancestrales.
Con Killapa Wawan, César Galindo continúa su trilogía cinematográfica en quechua, una propuesta que busca posicionar esta lengua como universal y transmitir a las nuevas generaciones el valor de la memoria, las tradiciones y la identidad cultural. La danza de tijeras emerge así como un legado espiritual que se reactiva y se proyecta hacia el futuro.
Sinopsis
Killari, una niña de 13 años, es elegida por el espíritu de los dioses tutelares como bailarina de tijeras. Su madre, Agucha, se opone a este destino; sin embargo, su abuelo Remigio encuentra esperanza en el interés de la niña por el baile y decide enseñarle los secretos de esta danza ancestral. Así se inicia un camino marcado por la herencia, la resistencia y la espiritualidad.
