Se estrena el 14 de mayo en el Multiteatro Movistar de Surco. Entradas en preventa en Teleticket. Una cena, un secreto y una madre que no piensa soltar a su hijo desatan una batalla emocional tan divertida como identificable.
Lima, mayo de 2026.- La cuenta regresiva ha comenzado. A pocos días del estreno de “Mi madre, mi novia y yo”, el elenco protagonizado por César Ritter, Milene Vázquez y Ana Cecilia Natteri se reunió con la prensa para compartir detalles de esta esperada comedia que pone sobre la mesa uno de los conflictos más universales —y explosivos—: las relaciones familiares, los vínculos de pareja y la temida “mamitis”.
Durante la conferencia, los actores revelaron el nivel de conexión que lograron con sus personajes, destacando el componente humano y realista de la obra.
“Cuando una obra es buena, es imposible no encontrar puntos en común. Hay humanidad, y en esa humanidad uno construye al personaje. Esta obra tiene mucha realidad con la que el público se va a identificar”, señaló César Ritter, quien da vida a Fernando.
Además, el actor resaltó el carácter cercano de la historia: “Me encanta este tema porque es muy peruano, muy latinoamericano. Tengo una relación hermosa con mi mamá, y ella ha sabido integrar muy bien a mi esposa. Sin embargo, la dinámica que construyo con el personaje de Ana Cecilia sí tiene puntos en común con esa relación. La obra ha sido un éxito en otros países y esperamos que también lo sea aquí”.
Por su parte, Milene Vázquez, quien interpreta a Leticia, destacó el reflejo que muchas mujeres encontrarán en la historia: “Es una obra llena de verdad. Muchas mujeres han tenido parejas influenciadas o controladas por sus madres, y definitivamente se van a sentir reflejadas”.
Desde otra perspectiva, Ana Cecilia Natteri resaltó el peso de la figura materna en nuestra sociedad: “La madre peruana, en particular, es quien sostiene el hogar y saca adelante a los hijos. Con el perdón de algunos caballeros, en nuestro país la figura materna suele ser la más presente y determinante”.
Escrita por Mechi Bove y producida por Bluhaus, la obra nos sumerge en una cena que rápidamente se convierte en un campo de batalla emocional. Fernando (Ritter) oculta un secreto clave: vive con su madre, Victoria (Natteri), una mujer de carácter fuerte que no está dispuesta a soltarlo. La llegada de Leticia (Vázquez) desencadena una serie de situaciones cargadas de humor, tensión y verdades incómodas.
Bajo la dirección de Raúl Zuazo y Renato Bonifaz, el montaje apuesta por un ritmo ágil, diálogos punzantes y una puesta en escena que equilibra perfectamente la comedia con momentos de alta intensidad emocional.
